Los registros de los organismos internacionales de energía ubican a Argentina entre los puestos 25 y 28 del ranking mundial de producción de petróleo, con un promedio cercano a los 675.000 barriles diarios durante 2025. El país representa alrededor del 0,7% del total global y registra un incremento interanual sostenido impulsado por el desarrollo de shale oil en la cuenca neuquina.
El mercado mundial continúa concentrado en un grupo reducido de productores. Estados Unidos supera los 13 millones de barriles diarios, mientras que Arabia Saudita y Rusia se mantienen en torno a los 9 millones.
En Sudamérica, Brasil encabeza la región con más de 3,5 millones de barriles diarios, seguido por Venezuela, Colombia y Argentina. Guyana incorpora volúmenes crecientes asociados a nuevos proyectos offshore.
En el caso argentino, Neuquén aporta más de la mitad del petróleo nacional y concentra la mayor parte del crecimiento reciente. La infraestructura de evacuación constituye un factor determinante para definir la escala operativa del país.
El Oleoducto Vaca Muerta Sur, actualmente en ejecución, incorpora una capacidad inicial de 300.000 barriles diarios y habilita un volumen total de transporte cercano al millón de barriles diarios desde la cuenca neuquina.
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Operadores del sistema de transporte señalan que la infraestructura en marcha permite trabajar en ese nivel de capacidad física, equivalente al rango de países ubicados alrededor del puesto 20 del ranking mundial.
El desempeño del sector también depende de la capacidad de tratamiento en superficie, de la conexión de nuevos pozos y de la demanda de refinación. Las exportaciones promediaron alrededor de 150.000 barriles diarios durante 2025, con una participación creciente de crudo no convencional en los envíos.
La posición de Argentina en el ranking global refleja el impacto del desarrollo de Vaca Muerta y la ampliación de la infraestructura de transporte. La escala habilitada por las obras en ejecución ubica al país dentro del segmento de productores medianos con capacidad de integración sostenida a los flujos regionales de comercio de petróleo.