El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, informó que la nueva certificación de reservas de gas natural será presentada en los próximos días y que los resultados muestran un deterioro significativo de la disponibilidad del recurso.
Según la autoridad, el país pasó de niveles que lo posicionaban como un centro energético regional a un volumen de reservas que podría comprometer el abastecimiento del mercado interno en los próximos años.
La certificación será difundida junto al Ministerio de Hidrocarburos y permitirá cuantificar la caída de las reservas probadas, en un contexto marcado por la declinación de los principales campos y la falta de inversiones en exploración durante la última década.
La reducción de volúmenes comercializables ya impactó en la capacidad exportadora hacia Brasil y Argentina, y condiciona la operación de la infraestructura de transporte y generación térmica.
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Daroca señaló que la aprobación de una nueva Ley de Hidrocarburos es una medida central para revertir la situación y atraer inversiones al segmento de exploración y producción.
El esquema regulatorio vigente limita la incorporación de nuevos proyectos y restringe la participación de empresas internacionales en actividades de riesgo geológico, lo que contribuyó a la caída de reservas y producción.
Analistas advierten que, de confirmarse el deterioro, Bolivia podría enfrentar un déficit energético que obligue a importar gas para cubrir la demanda interna, alterando la estructura histórica del sector y generando presiones adicionales sobre la generación eléctrica y las industrias gas‑intensivas.
La situación reabre el debate sobre la sostenibilidad del modelo hidrocarburífero boliviano y la necesidad de reactivar la inversión en upstream para recuperar capacidad de abastecimiento y estabilidad operativa.