El proyecto de oro y plata Calcatreu, ubicado en cercanías de Ingeniero Jacobacci, ha dejado de ser una promesa para convertirse en el motor de reactivación económica de la Línea Sur rionegrina. Tras superar las instancias de audiencias públicas y obtener el aval ambiental, la empresa Patagonia Gold acelera los motores, generando un impacto que ya se siente en el empleo local y en la demanda de servicios industriales.
1. Inversión y Empleo: El efecto multiplicador
La fase de construcción y preparación del yacimiento está demandando una logística sin precedentes para la región.
- Mano de obra local: Se estima la creación de cientos de puestos directos, pero el dato relevante para el sector energético es el empleo indirecto en servicios de mantenimiento, logística y montaje industrial.
- Derrame en Jacobacci: La localidad se está transformando en un polo de servicios mineros, lo que presiona positivamente sobre la infraestructura urbana y comercial.
2. El desafío de la infraestructura energética
Como todo proyecto de gran escala en zonas aisladas, Calcatreu pone sobre la mesa la necesidad de soluciones energéticas robustas:
- Generación en sitio: El proyecto requerirá una configuración de potencia importante para las plantas de lixiviación y procesamiento. Esto abre oportunidades para contratos de provisión de combustibles y, eventualmente, la integración de parques solares híbridos para bajar la huella de carbono.
- Logística vial: El movimiento de insumos críticos por la Ruta 23 será intenso, conectando el yacimiento con los puertos del Atlántico.
3. Río Negro en el mapa minero global
Calcatreu es el “caso testigo” que siguen de cerca los inversores internacionales. Su éxito bajo el marco de la nueva Ley Minera provincial y los estándares ambientales vigentes posiciona a Río Negro como un destino atractivo frente a provincias vecinas. La transparencia en el uso del agua y el consenso social logrado en Jacobacci son los pilares que están sosteniendo esta inversión.
Visión Runrún:
Calcatreu no es solo una mina de oro; es la validación de que Río Negro puede diversificar su matriz productiva. Para los proveedores del sector energético y de servicios, este proyecto es la cabecera de playa para una serie de desarrollos que vendrán detrás. La Línea Sur tiene, por primera vez en décadas, un proyecto de escala que justifica inversiones en conectividad, energía y tecnología.
Por Redacción Runrún Energético