El Gobierno de los Estados Unidos expresó este jueves su apoyo oficial a las reformas estructurales aprobadas en el subsector eléctrico de Honduras.
El pronunciamiento, emitido por el Subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, destacó que las modificaciones posicionan al país centroamericano en la ruta hacia un sistema energético confiable y financieramente sostenible.
De acuerdo con la visión de Washington, la modernización del marco regulatorio hondureño abre la puerta a nuevas inversiones de empresas estadounidenses, con potencial de aportar capital y tecnología de última generación. El objetivo declarado es generar empleos, fortalecer la competitividad regional y consolidar un mercado energético transparente.
En paralelo, el respaldo llega en un momento clave, tras meses de debate legislativo en el Congreso Nacional de Honduras para reestructurar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). La reforma busca mejorar la continuidad del suministro y reducir el déficit financiero de la compañía estatal.
Por su parte, Segura afirmó: “Estados Unidos celebra la aprobación de las reformas del sector energético en Honduras, que están encaminando al país hacia un sistema energético más confiable que beneficie a los hondureños y atraiga inversión”. La declaración fue difundida a través de plataformas diplomáticas y la Embajada estadounidense en Tegucigalpa.
Además, la diplomacia norteamericana subrayó que los mercados energéticos modernizados y transparentes, basados en licitaciones competitivas, son el principal imán para corporaciones globales. Este enfoque, según el Departamento de Estado, permitirá que Honduras se convierta en un destino atractivo para la inversión extranjera en infraestructura eléctrica.
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Finalmente, el compromiso bilateral incluye cooperación en seguridad energética, desarrollo social y fomento al libre comercio hemisférico. La Embajada de EE. UU. reafirmó que continuará trabajando de forma estrecha con las agencias hondureñas para garantizar que las reformas se traduzcan en beneficios concretos para la población y en oportunidades para proveedores internacionales.
Para el sector energético regional, la decisión implica un cambio de escenario: Honduras se suma a los países que buscan atraer inversión privada mediante reformas regulatorias, con impacto directo en empresas proveedoras de tecnología, servicios de ingeniería y financiamiento especializado.