El precio internacional del crudo acumula un alza de 27% en menos de un mes, impulsado por el conflicto en Medio Oriente. El Brent pasó de USD 85 el 26 de agosto a USD 109 el 14 de septiembre, lo que vuelve a poner presión sobre los precios de los combustibles en Argentina.
En paralelo, las principales petroleras mantienen conversaciones con el Ministerio de Economía sobre una eventual corrección en surtidores. Sin embargo, YPF, que concentra el 55% del mercado y fija referencia para el resto de la industria, indicó que no prevé modificar sus valores en lo inmediato. Hoy, el litro de nafta súper ronda los $2.059, según relevamiento de Surtidores.
De acuerdo con un análisis de Empiria, la brecha entre precios internacionales e internos es significativa. Con Brent en USD 108 y naftas priceadas a USD 84, el traslado potencial sería de 15,7% en surtidor, con un impacto de 0,7 puntos porcentuales en el IPC. El estudio aclaró que se trata de un desajuste acumulado y no de una proyección inmediata.
El antecedente más cercano es el buffer de YPF, implementado entre abril y junio de 2026 para amortiguar la volatilidad del Brent. El mecanismo permitió sostener la nafta en torno a los $2.000 pese a que el barril superó los USD 100. Con el crudo nuevamente en alza, esa ventana de absorción se cerró y el efecto es inverso: pérdidas para las petroleras.
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Por otra parte, la demanda de combustibles atraviesa un momento de debilidad. Según el Instituto Argentina Grande (IAG), entre enero y julio de 2026 se despacharon 5.667,3 millones de litros, un 5,26% menos que en 2023. La caída fue mayor en la nafta premium (−7,3%) que en la súper (−4,5%).
El impuesto a los combustibles también presiona sobre el precio final. Desde el cambio de gestión, el tributo subió 1.387%, muy por encima de la inflación acumulada (329%). Hoy representa unos $411 por litro de súper. A principios de septiembre, el Gobierno volvió a postergar —por decreto y hasta el 1° de octubre— la actualización del gravamen, la decimotercera prórroga desde 2024.
Finalmente, cualquier ajuste en surtidores dependerá de tres variables: el nivel al que se estabilice el Brent en las próximas semanas, el resultado de las conversaciones entre petroleras y Economía, y la decisión que tome YPF como fijador de referencia. Históricamente, las demás compañías replican lo que haga la empresa de mayoría estatal.