El Gobierno recuperó áreas clave de la Cuenca Argentina Norte (CAN) luego de que varias operadoras internacionales no avanzaran con los compromisos mínimos de inversión establecidos en los contratos de exploración.
La reversión se realizó bajo los mecanismos previstos en la Ley 17.319 y devuelve al Estado información técnica, estudios preliminares y derechos sobre bloques que permanecían sin actividad. La decisión abre una etapa de revisión del esquema offshore y de definición de los pasos siguientes.
Las áreas revertidas corresponden a bloques adjudicados en la ronda de 2019, en un contexto de alto interés internacional por el potencial geológico del Mar Argentino. La salida de empresas respondió a una combinación de factores: resultados exploratorios que no justificaron perforaciones inmediatas, costos elevados en aguas profundas, prioridades corporativas orientadas a Brasil, Guyana y el Golfo de México, y un escenario global más competitivo para capital de riesgo. La reversión evita la inmovilización de bloques y permite reordenar el mapa exploratorio.
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YPF queda en el centro del nuevo esquema. La compañía ya opera otros bloques offshore y cuenta con capacidad técnica para sostener etapas exploratorias de alto riesgo. El Gobierno evalúa distintos modelos: que YPF asuma la operación directa, que actúe como socio estatal en futuras asociaciones o que funcione como vehículo para relicitar áreas con mayor información y condiciones actualizadas. En cuencas emergentes, las compañías nacionales suelen ocupar este rol en las primeras fases.
En la CAN, la actividad reciente incluyó campañas sísmicas y ambientales que ya atravesaron su etapa de análisis. Shell y QatarEnergy completaron sísmica 3D en los bloques CAN 107 y CAN 109 en 2025 y, tras evaluar los datos, informaron que no avanzarían con la perforación exploratoria. Las compañías solicitaron la devolución de los bloques y se inició el proceso de reversión al Estado, que incorpora así información geológica adicional para futuras decisiones sobre esas áreas.
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La recuperación de áreas no implica un retroceso en la política offshore, sino un ajuste de cronogramas y prioridades. El Gobierno busca evitar la parálisis de bloques, actualizar condiciones contractuales y alinear la política exploratoria con la capacidad real de inversión del mercado. La eventual relicación dependerá de la calidad de la información disponible, del interés de las operadoras y de los incentivos que permitan competir con otras cuencas de la región.
El desarrollo futuro del offshore argentino se apoyará en la capacidad de sostener campañas exploratorias en una cuenca de alto riesgo y en la posibilidad de atraer empresas dispuestas a invertir en aguas profundas. La recuperación de áreas y el rol ampliado de YPF forman parte de un proceso de ordenamiento que apunta a mantener activa la frontera exploratoria del Mar Argentino en un contexto global de competencia intensa por capital.