El futuro de Metrogas ligado a la decisión del Gobierno sobre las tarifas: reduce costos para evitar mayores pérdidas

Metrogas viene aplicando un estricto control de sus gastos para mantener sus operaciones ante la falta de actualización tarifaria
Si bien logró achicar considerablemente sus pérdidas durante los primeros nueve meses del año, el futuro de Metrogas sigue ligado a las medidas que el Gobierno adopte o no con relación a las tarifas de la distribución de gas.
Una decisión que influye directamente en la capacidad de la empresa para continuar sus operaciones brindando servicios a más de 2,5 millones de clientes dentro de Capital Federal y el conurbano bonaerense.
Por lo menos así surge del informe enviado por Metrogas, que hoy es propiedad de la petrolera estatal YPF, a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde informa pérdidas por $3.263 millones contra los $11.280 millones que también perdió en igual período del 2020.
Si bien el rojo es menor, la distribuidora continúa atravesando problemas de liquidez, posición financiera y caja mayormente causados por una falta de actualización tarifaria acorde a los costos crecientes que debe hacer frente para mantener su actividad.
En este caso, las críticas se orientan al aumento tarifario del 6% que el Gobierno permitió aplicar a las facturas de gas desde junio pasado, luego de dos años de congelamiento de precios.
Se trata de retoques que para los clientes de Metrogas, el recargo es de $145 mensuales para un consumidor promedio, con facturas que pasarán a abonar $1.786 anual, con un pico de $2.622 durante los meses de invierno y unos $1.188 durante el resto del año.
La empresa había solicitado aumentos considerablemente mayores durante la audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) en abril pasado sobre la base de un atraso tarifario de dos años y cuyo congelamiento no acompañó la evolución de la inflación en ese período.
Frente a este panorama, el directorio de la distribuidora más grande del país adoptó fuertes medidas para compensar la falta de actualización tarifaria con una estricta política de reducción de gastos con una baja del 26,9% respecto del mismo período del ejercicio anterior.
Esta baja se debió principalmente a menores costos en la compra de gas y transporte que cayeron un 26,5%, al igual que los gastos de compra de gas natural y transporte para comercialización que se redujeron un 32,8%. En el caso de los costos de transporte de gas para distribución de gas y transporte disminuyeron un 31,3%.
Como parte de la misma gestión, los resultados financieros netos generaron una ganancia de $1.440 millones, debido principalmente a la mayor ganancia generada por aplicación del ajuste por inflación, la menor diferencia de cambio y la ganancia por refinanciación de la deuda financiera.
También los gastos de comercialización disminuyeron un 11,4%, aunque los administrativos aumentaron un 7,5%.
La pérdida operativa fue de $1.170 millones, respecto de una ganancia operativa de $2.706 millones registrada en el mismo período del ejercicio anterior.
En el caso de las ventas, disminuyeron un 28,4%, totalizando $40.400 millones, respecto de los $56.389 millones que logró durante los primeros nueve meses del año pasado.
Según explica Metrogas en su balance, la caída se origina principalmente por menores ventas con gas a clientes residenciales que cayeron un 24,1%. «debido principalmente a que la tarifa quedó en niveles inferiores al ajuste por reexpresión de las ventas registradas al 30 de septiembre de 2020 y a una disminución en los volúmenes entregados a esta categoría de clientes del 2,0%».
También cayeron las ventas a clientes industriales, comerciales y entidades públicas un 24,7%, por la misma razón anterior. En el caso de la comercialización de gas a las estaciones de GNC, disminuyeron un 98,0%, debido a que desde el 1 de enero pasado, en el marco del Plan Gas no se registraron más ventas a esta categoría de clientes.
El mismo escenario evidenciaron las ventas del servicio de transporte y distribución a las centrales eléctricas y a los clientes industriales, con una caída del 14% y el 32,2% respectivamente, afectadas por el cepo tarifario.
En tanto que los resultados financieros netos generaron una ganancia de $1.440 millones contra una pérdida de $3.571 millones generada en el mismo período del ejercicio anterior.
A partir de estas cifras, en su nota enviada a la CNV, los ejecutivos de Metrogas aseguran haber puesto en marcha «una estrategia sobre la base de un compromiso profundo con la ética en los negocios y con cada una de las relaciones comerciales, profesionales y comunitarias».
El documento también incluye una advertencia sobre el futuro operativo de la compañía, ligado estrechamente a las medidas que el Gobierno pueda adoptar como parte del proceso de renegociación del contrato de concesión y del futuro de las tarifas.
«Si bien la sociedad ha adoptado y continúa adoptando diversas medidas para morigerar los impactos negativos derivados de la falta de actualización tarifaria y se encuentra activamente realizando las gestiones necesarias para la obtención de un ajuste que permita recomponer el margen de distribución, la posibilidad de continuar como una empresa en marcha depende en gran medida de la aprobación por parte del Gobierno Nacional de incrementos tarifarios y de la conclusión del proceso de renegociación de la Revisión Tarifaria Integral («RTI») establecida por el Decreto N° 1.020/2020, así como de la refinanciación de las deudas financieras, factores que no dependen exclusivamente de la gestión empresaria».
Ya en su balance anterior, el directorio de Metrogas advertía que mientras la tarifa se mantenga en valores constantes, «esto continuará impactando negativamente en la sociedad, disminuyendo el flujo de ingresos y empeorando la actual situación económico-financiera».
En ese momento, reclamaban tener en cuenta el contexto macro económico que atraviesa el país con respecto a la capacidad de pago del sector público; las posibilidades de obtener financiamiento; incremento de la inflación que afecta el crecimiento; controles de precios; incertidumbre sobre al marco regulatorio aplicable al sector; restricciones a la adquisición y transferencia de divisas al exterior; cepos a las importaciones y exportaciones y creación de nuevos impuestos a las ventas al exterior de determinados productos o el incremento de las alícuotas vigentes.
«La situación económica del país tiene impacto, no sólo en los consumos de los distintos usuarios, sino que también implica la variación de la coyuntura respecto a la situación imperante al momento del dictado de la Resolución ENARGAS Nº 4.356/2017 vinculados a la revisión tarifaria integral que autorizó el ex presidente Mauricio Macri y que fue anulada por el actual gobierno que encabeza Alberto Fernández», sostenía la compañía.
Deuda y refinanciación
Otro fantasma que pesa sobre la liquidez de Metrogas se vincula a su deuda financiera. En especial a la que está denominada en dólares y que está expuesta a las variaciones en el tipo de cambio ya que cualquier movimiento no previsto o abrupto del dólar provoca cambios significativos en los montos necesarios para ser aplicados al pago de servicios de su pasivo, afectando de tal manera los resultados y la condición financiera.
El mismo impacto deriva de las altas tasas de interés o el aumento de la inflación que incrementan los costos de operación.
Por lo menos así surge del informe enviado por Metrogas, que hoy es propiedad de la petrolera estatal YPF, a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires donde informa pérdidas por $3.263 millones contra los $11.280 millones que también perdió en igual período del 2020.
Metrogas informa pérdidas por $3.263 millones contra el rojo de $11.280 de igual período del 2020.
Como mecanismo de protección ante un escenario que pueda empeorar en el futuro, Metrogas comenzó, en diciembre del año pasado, a pagar la mayor parte de la deuda por los acuerdos con los productores de gas contraída durante el 2019, además de iniciar negociaciones para saldar el pasivo generado por el gas entregado en junio, julio y agosto del 2020. A esta altura, la empresa pudo ya acordar con el 70% de los productores, cancelando varios de esos vencimientos de deuda.
Con respecto a su deuda bancaria, Metrogas también puso en marcha un proceso de negociación, el 23 de abril pasado, con los bancos ICBC; Itaú Argentina y el Itaú Unibanco Nassau Branch para refinanciar la totalidad del capital de deudas bancarias cuyo vencimiento operaba en 2021, así como una reducción del costo financiero y la carga de intereses.
Por caso, acordó capitalizar los intereses que vencían en febrero y marzo de este año que abonará en marzo y abril del 2024, devengando intereses hasta su cancelación, a la nueva tasa acordada BADLAR corregida por bancos con devolución LELIQ más un margen aplicable del 9,85%.
El capital original adeudado de $3.329 millones también devengará intereses a la nueva tasa y será amortizado en nueve cuotas trimestrales desde el 28 de febrero del 2022.
Del mismo modo y bajo el contrato bilateral ICBC de agosto del 2020, acordó la capitalización de intereses que vencían en febrero próximo para abonarlos en septiembre del 2024. Parte del capital adeudado por $987 millones devengará intereses a la nueva tasa, mientras que otros $43 millones devengarán intereses a la tasa originaria BADLAR corregida más 9,85%. Además, el préstamo total será amortizado en 11 cuotas trimestrales desde el 28 de febrero del 2022.
Fuente: iprofesional