Goldman Sachs ubicó a Vaca Muerta dentro del grupo de polos de expansión energética más relevantes de América Latina y señaló que la región se convirtió en uno de los pocos espacios del mundo con capacidad de aumentar su oferta de petróleo en forma sostenida.
El informe identifica que la producción latinoamericana creció 10% interanual en el primer trimestre de 2026 y proyecta un incremento anual compuesto del 6% entre 2025 y 2028, impulsado por Brasil, Guyana y Argentina. En el caso argentino, el crecimiento se explica por el desarrollo shale, que ya aporta alrededor de 600.000 barriles diarios.
El banco destaca que las acciones petroleras latinoamericanas superaron ampliamente a sus pares globales durante los últimos cinco años, combinando mejora en governance, expansión de producción y mayor generación de caja.
El análisis ubica a Vista Energy como el caso más extremo del período: la compañía acumuló una revalorización cercana al 2000% desde mayo de 2021 y se consolidó como uno de los productores independientes de mayor crecimiento de la región.
Según Goldman, Vista podría aumentar su producción a una tasa anual del 19% entre 2025 y 2028, apoyada en un programa de perforación intensivo y en posibles adquisiciones dentro de Vaca Muerta.
El comparativo financiero elaborado por Goldman muestra que Vista opera con un múltiplo cercano a 3,5 veces EV/EBITDA proyectado para 2027, por debajo de la media de sus pares latinoamericanos y de los grandes productores globales.
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El informe también destaca el desempeño de YPF, cuya acción superó a varios majors internacionales en el período analizado, en un contexto de crecimiento sostenido de la producción no convencional y de mejora en los indicadores operativos.
El banco incorpora además una lectura geopolítica. América Latina aparece como un proveedor de energía relativamente estable frente a la volatilidad de Medio Oriente y Eurasia, lo que incrementa el interés de los mercados por la región.
En ese marco, Goldman menciona al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) como infraestructura estratégica para ampliar la capacidad exportadora argentina y conectar la producción shale con mercados de la costa oeste de Estados Unidos y Asia mediante buques de gran porte.
El informe advierte que los principales riesgos para las compañías argentinas no son operativos sino político‑macroeconómicos. Entre ellos menciona el proceso electoral de 2027, la posibilidad de cambios regulatorios y eventuales restricciones financieras.
Sin embargo, señala que el peso creciente del petróleo en el PBI y en la balanza comercial limita la probabilidad de medidas que afecten el desarrollo del sector. Para Goldman, la combinación de expansión productiva, infraestructura en ejecución y valuaciones bajas mantiene a Vaca Muerta dentro del radar de los inversores internacionales.