En el marco de Argentina Energy Week, la provincia de Mendoza expuso su estrategia para sostener la producción convencional y potenciar el desarrollo de Vaca Muerta, en un escenario de costos crecientes y necesidad de infraestructura.
El director de Hidrocarburos, Lucas Erio, participó del panel “Reconfiguración del petróleo y el gas en Argentina: ¿qué viene después de este punto de inflexión?”, junto a referentes de Petróleos Sudamericanos, Quintana Energy y Bentia Energy, con la moderación de Ariel Masut.
Durante su intervención, Erio destacó que la provincia tomó medidas proactivas para atraer inversiones, con reglas claras, seguridad jurídica e incentivos. “Pasamos de administrar contratos a gestionar activamente un portafolio. Este nuevo mercado necesita velocidad para inyectar capital y mostrar resultados”, afirmó.
Campos maduros: sostener producción y atraer capital
La exposición dedicó un capítulo central a los yacimientos convencionales, caracterizados por alto corte de agua y operación compleja. Mendoza aplica reducción de regalías y compromisos de inversión para prolongar su vida productiva e incorporar proyectos de recuperación mejorada.
Las compañías coincidieron en la necesidad de reducir costos operativos y aplicar nuevas tecnologías. Lucas Logaldo, de Bentia Energy, diferenció el rol de cada recurso: “El convencional nos da estabilidad y baja declinación, pero el crecimiento está en el no convencional”.

Vaca Muerta: potencial y condiciones
Erio recordó que Mendoza posee alrededor del 30% de la formación Vaca Muerta, lo que la posiciona como actor relevante. “Con geología sola no hacemos nada. Necesitamos seguridad jurídica, previsibilidad e incentivos bien diseñados para transformar recursos en reservas”, sostuvo.
Nuevas inversiones e infraestructura
El panel también destacó inversiones privadas: PS Energy tomó el 100% de seis áreas del Clúster Norte (ex YPF) y presentó una oferta por el bloque Atamisqui. En paralelo, el Gobierno provincial trabaja en una modificación legislativa para ampliar incentivos y mitigar riesgos.
La planificación incluye obras viales y servicios para acompañar la mayor actividad productiva. Mendoza ya asumió mejoras en rutas anteriormente administradas por Nación, destinando recursos propios para ampliar su capacidad.