En agosto de 2026, la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) organizó una jornada de actualización sobre la Ley de Modernización Laboral y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), con especial atención a sus implicancias para las compañías del sector.
Con foco en la planificación laboral y financiera, el encuentro reunió a especialistas en derecho y finanzas. La actividad fue moderada por Juan Ignacio Boragina, jefe de Asuntos Jurídicos de CAEM, y permitió revisar los principales cambios introducidos por la reforma.
En contraste con el esquema tradicional, el abogado laboralista Javier Adrogué explicó que la nueva normativa busca otorgar mayor flexibilidad en las relaciones de trabajo. La legislación amplía las posibilidades de negociación entre empresas y trabajadores respecto de beneficios que superen los mínimos legales, aspecto clave para la minería.
Dentro del análisis, otro eje central fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), presentado por especialistas de Mariva Asset Management: Fernando Crespo, Ezequiel Ferrando y Gonzalo Cabrera.
El instrumento está diseñado para brindar previsibilidad financiera frente a obligaciones indemnizatorias, con activos separados del patrimonio empresarial y protección frente a medidas cautelares.
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Por su parte, los especialistas destacaron que el alcance del mecanismo está previsto para empresas y trabajadores registrados de todo el país, lo que supone un desafío operativo para el sector privado ante una eventual implementación generalizada.
El análisis financiero subrayó que el esquema podría generar eficiencias económicas mediante una reestructuración de aportes, con impacto directo en la reducción de costos patronales. Para la minería, este aspecto se vincula con proyectos de larga duración y alta dotación de personal.
Los participantes también discutieron los efectos de la reforma laboral sobre la planificación de recursos humanos en la minería, un sector que depende de contratistas y proveedores y que requiere esquemas flexibles para sostener operaciones continuas.
Con este escenario, la combinación de la reforma laboral y el FAL se proyecta como un cambio relevante para la actividad minera argentina, que deberá ajustar su planificación laboral y financiera en función de las nuevas reglas.