Pampa Energía presentó los resultados del segundo trimestre de 2026 con cifras históricas. La compañía reportó ingresos consolidados por US$ 746 millones, un aumento del 53% interanual, y un EBITDA ajustado de US$ 415 millones, 73% más que en el mismo período de 2025. La utilidad neta alcanzó US$ 174 millones, con un crecimiento del 346% frente al año anterior.
El desempeño estuvo impulsado por tres factores principales:
- Rincón de Aranda (Vaca Muerta): producción récord de 107.500 barriles equivalentes por día, con un salto de 194% en petróleo gracias a 43 pozos en operación.
- Generación eléctrica: ingresos de US$ 351 millones, 90% más interanual, con un precio promedio realizado de US$ 85,8/MWh, reflejo de la desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista y mayor participación de contratos privados.
- Petroquímica: EBITDA positivo de US$ 20 millones, tras años de resultados deficitarios, con precios de productos 49% superiores interanual.

En pampa energía, el mercado financiero reaccionó con informes que destacan el potencial de la acción.
Adcap Grupo Financiero mantuvo compra y fijó un precio objetivo de US$ 120 por ADR, con upside del 41%.
Delphos Investment señaló que valuación actual no refleja aún el impacto de Rincón de Aranda ni de la planta.
En julio, pampa energía aprobó la inversión de US$ 2.700 millones para construir en Bahía Blanca una planta de urea con capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales, la mayor de América Latina.
El proyecto, bajo Fértil Pampa, demandará 41 meses de construcción y consumirá 3,3 millones de m³/día de gas, con un esquema de financiamiento de 60% project finance y 40% capital propio.
La compañía cerró el trimestre con una relación Deuda Neta/EBITDA de 1,2x.
Esto le otorga margen para sostener su programa de inversiones.
Con hidrocarburos, electricidad, petroquímica y fertilizantes, pampa energía consolida un perfil integrado.
Esto amplía su peso dentro del sistema energético argentino y refuerza su atractivo para inversores.