Por falta de pago de YPF, peligra la exportación de gas en barcos
Le adeuda desde marzo unos US$ 20 millones a la petrolera belga Exmar, la dueña del barco regasificador. YPF alega que su capacidad de pago se vio afectada por la pandemia.
En 2018, con abundante producción de gas en Vaca Muerta, YPF emprendió el camino de la exportación. Contrató un buque regasificador y despachó GNL, gas líquido que permite generar valor agregado. .Aparte de sumar divisas, fue un camino para utilizar el gas en verano, cuando el consumo doméstico cae. A raíz de la pandemia, la actual conducción de la petrolera decidió congelar los pagos a la firma que es dueña de ese buque regasificador.
“Exmar considera la noticia (la decisión de YPF de no pagar) como ilegal, y se reserva los derechos, está considerando sus mejores opciones para defender sus intereses”, informó la compañía belga. “Más allá de la resolución de esta disputa, Exmar está contemplando distintas medidas para proteger su liquidez”, agregó.

La barcaza regasificadora, que a su arribo al país fue bautizada con el nombre TANGO FLNG Despues de 12 años de importar, en 2018 YPF empezaba a exportar gas por barco, durante la gestión del gobierno de Cambiemos.
YPF ya despachó tres “cargas” de GNL y Exmar informó que está en proceso un cuarto envío.
El barco Tango FNLG llegó en 2019 de China al puerto de Bahía Blanca. Recibe gas de Vaca Muerta y lo convierte en gas licuado (GNL). El contrato entre YPF y Exmar es de 10 años. La decisión de traer el barco se tomó en junio de 2019 y la década de vigencia arrancó el 14 de septiembre de 2019.
YPF le cursó a Exmar una nota alegando fuerza mayor como causal de la suspensión del pago del contrato de operación de la barcaza licuefactora ubicada en el puerto de Bahía Blanca
«Esta situación se generó por los efectos en los ingresos de la compañía de la pandemia COVID-19, su impacto en el mundo y en el país, y especialmente en el mercado de GNL». según fuentes de la compañía.
Según Exmar, YPF no le paga desde la segunda quincena de marzo. El contrato argentino representa algo más de un tercio de los ingresos de la firma belga. La deuda superaría los US$ 20 millones.
Los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner desalentaron la producción nacional de gas, y la estatal Enarsa se encargó de comprar gas importado para todos los inviernos, a un costo muy superior al gas de producción local.
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, trabaja en un plan para estimular la producción nacional de gas y no volver a las importaciones el próximo invierno. La decisión de YPF pone en riesgo una salida comercial para el gas local que podía llegar a durar una década.
Fuente: Clarín.