Uruguay avanza en su programa de exploración offshore mientras crece el debate público sobre la actividad sísmica en el mar. En ese contexto, el geólogo Gerardo Veroslavsky, docente de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, sostuvo que el país cuenta con un potencial geológico relevante y que la sísmica es una herramienta indispensable para evaluar la presencia de hidrocarburos en la plataforma continental.
El especialista señaló que las proyecciones internacionales indican que los hidrocarburos seguirán siendo parte central del sistema energético global durante las próximas décadas, y que Uruguay podría beneficiarse de un hallazgo significativo en su offshore.
Según estimaciones de ANCAP, el prospecto que será perforado en la próxima campaña podría contener hasta 4.000 millones de barriles, lo que abriría una nueva fuente de ingresos fiscales y ampliaría la base productiva del país.
Veroslavsky destacó que Uruguay aplica estándares ambientales comparables a los de Noruega, el Reino Unido y Canadá para autorizar estudios sísmicos, con exigencias específicas para mitigar impactos sobre fauna marina, pesca y navegación.
Entre las medidas se incluyen ventanas temporales, monitoreo científico a bordo, restricciones operativas y mecanismos de compensación en caso de afectación a la actividad pesquera.
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El geólogo también subrayó que la sísmica no solo se utiliza para la búsqueda de petróleo, sino que es fundamental para estudios de geotermia, almacenamiento subterráneo de CO₂ y la delimitación de la plataforma continental. Uruguay logró extender su soberanía marítima hasta casi 350 millas gracias a campañas sísmicas previas, lo que permitió respaldar su presentación ante organismos internacionales.
En el plano internacional, Veroslavsky recordó que la exploración offshore continúa activa en múltiples regiones. Países como Noruega reabrieron yacimientos de gas y autorizaron nuevas campañas sísmicas, mientras que compañías estadounidenses y asiáticas avanzan en descubrimientos en África y el sudeste asiático.
En ese contexto, Uruguay busca posicionarse en una tendencia global que combina transición energética con diversificación de fuentes.
El avance del programa exploratorio uruguayo se da en un escenario de debate social marcado por preocupaciones ambientales y por la presencia de grandes petroleras en el offshore. Para el especialista, la discusión requiere información técnica y marcos regulatorios claros, con el objetivo de evaluar el potencial geológico del país y definir su estrategia energética de largo plazo.