A un año del inicio de su ejecución, el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) entra en su etapa decisiva. Con un avance global del 51%, la obra liderada por YPF junto a un consorcio de ocho operadoras acaba de alcanzar un hito técnico clave: el inicio de la perforación horizontal dirigida para cruzar el lecho del Río Negro. Este avance asegura que el cronograma para transformar a la Argentina en un exportador de crudo de clase mundial se mantenga en los tiempos previstos.

1. Cronograma de exportación: El horizonte 2026 El sistema está diseñado para eliminar los límites de transporte de la cuenca neuquina de forma escalonada. La Fase 1, proyectada para el tercer trimestre de 2026, permitirá evacuar inicialmente 190.000 barriles diarios. Según el plan maestro del consorcio, para mediados de 2027 la Fase 2 elevará esa capacidad a 390.000 barriles, con un potencial técnico final que podría alcanzar los 550.000 barriles diarios dependiendo de la demanda internacional.
2. Infraestructura crítica en Punta Colorada Mientras el oleoducto avanza desde Allen, en la costa rionegrina la actividad es incesante. Se progresa en la construcción de los tanques de almacenamiento y en la preparación de las bases para las dos monoboyas que se ubicarán a 7 kilómetros de la costa. Esta infraestructura permitirá la carga de buques de gran porte (VLCC), reduciendo drásticamente los costos de flete y permitiendo que el petróleo de Vaca Muerta compita globalmente por precio y logística.
La Visión de Runrún Energético:
El cumplimiento del primer año de VMOS con más de la mitad de la obra ejecutada es la mejor señal de confianza para el mercado. En Runrún, destacamos que este oleoducto es el verdadero “game changer” para el sector: sin capacidad de evacuación, el récord de producción de Vaca Muerta no tiene destino. Con fechas concretas de exportación para 2026, el sector petrolero argentino deja de ser una promesa de potencial para convertirse en una realidad de flujo de divisas constante.
Por Redacción Runrún Energético