YPF confirmó que no están dadas las condiciones para aplicar una baja en los precios de los combustibles, luego del nuevo salto del barril Brent hasta USD 100 por la reactivación del conflicto en Medio Oriente.
La compañía explicó que viene aplicando una estrategia de “buffer” para amortiguar la volatilidad del mercado internacional: cuando el crudo subió, no trasladó toda la suba a los surtidores; cuando comenzó a bajar, utilizó esa diferencia para recuperar parte del atraso acumulado.
Según detalló su presidente y CEO, Horacio Marín, la petrolera todavía no alcanzó el “valor de equilibrio” que permitiría reducir los precios.
El repunte del Brent, afirmó, “dilata” cualquier decisión en ese sentido y obliga a sostener la política de recomposición gradual de márgenes, en un mercado interno que sigue condicionado por la dinámica internacional y por la necesidad de estabilizar la estructura financiera de la compañía.
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La estrategia de buffer se inscribe en un esquema de mayor frecuencia de ajustes y de micropricing, en el que las refinadoras buscan equilibrar costos, abastecimiento y volatilidad externa. En los últimos meses, YPF aplicó incrementos parciales que no replicaron la totalidad de la suba internacional, lo que generó un rezago que ahora intenta corregirse.
La baja del crudo no garantiza automáticamente una baja en los surtidores: los rezagos acumulados, la estructura impositiva y la recomposición de márgenes definen el ritmo de actualización de precios.
El contexto regulatorio también incide. La Justicia declaró inconstitucional la resolución que había eliminado la obligación de informar precios en tiempo real en un registro oficial, lo que obliga a las petroleras a transparentar cada movimiento en un mercado donde los ajustes son más frecuentes y donde la información había quedado dispersa entre aplicaciones privadas, páginas web y surtidores.
La decisión restablece un mecanismo de seguimiento que permite monitorear la evolución de precios en un escenario de alta sensibilidad inflacionaria.
En paralelo, la volatilidad internacional vuelve a condicionar cualquier expectativa de alivio. El salto del Brent revirtió la tendencia descendente que se había insinuado semanas atrás y reinstaló la presión sobre los costos de refinación y abastecimiento.
En este marco, YPF sostiene que la prioridad es alcanzar un nivel de equilibrio que permita administrar la volatilidad externa sin comprometer la operación local.